MIGUEL 的个人资料flaxes de mi vida照片日志列表更多 ![]() | 帮助 |
|
1月30日 HOMILIA. IV DOMINGO. T-O-C.B. 1-II-2009 DOMINGO IV T.O. C.B.
"Te sucitaré un profeta..." dice el Deuteronomio.
Recordémoslo, una vez más. ¿Qué es un profeta? uno que habla en nombre de otro o en lugar de otro. Los hombres necesitamoos mediaciones, para relacionarnos con Dios,( y no me preguntéis el por qué). Como decían los Israelitas "no podemos ver a Dios cara a cara y seguir viviendo", sólo podemos intuirlo verlo indirectamente, y así el hombre creyente "ve la mano de Dios", en la liberación de la esclavitud de Egipto, en la obra de la creación, lo escucha a través de los profetas, que son estas personas "poseídas" por el Espíritu de Dios, que nos hablan en su nombre. A partir de la manifestación de Dios en el Horeb en tiempo de Moisés se inicia la tradición de esperar un profeta como Moisés, dice el Deuteronomio: "Pondré mis palabras en su boca y dirá lo que yo mando..." Éste texto leído desde la muerte y resurrección de Cristo, en el Nuevo Testamento lo vemos hecho realidad en Jesús de Nazaret. Él es el profeta esperado. Pero no nos quedemos aquí. El profeta Joel (2,28) anuncia que llegará el día en que el Señor derramará su Espíritu sobre toda carne, y vuestros hijos e hijas profetizarán... Cristo es el profeta esperado, pero Él a la vez ha enviado el Espíritu de Dios, su Espíritu sobre nosotros, y en el mundo, nosotros la Iglesia, los creyentes somos profetas, es decir con nuestra manera de vivir y de decir las cosas damos testimonio de Dios, en quien creemos. Así nos lo recuerda la Iglesia el día de nuestro bautismo. Con la unción del Crisma entramos a formar parte de un pueblo sacerdotal, profético y real. Somos un pueblo de sacerdotes, profetas y reyes. Cada uno es sacerdote, profeta y rey. Pues formamos un sólo cuerpo en Cristo Jesús. El Profeta, el Sacerdote y el Rey. Con su autoridad Cristo, el Profeta, expulsa a los malos espíritus. Despues de resucitar les recuerda a sus discípulos, nos recuerda a nosotros. "Dios me ha dado toda autoridad en el cielo y en la tierra, id y haced discípulos... (Mt. 28.18) y Marcos añade. "Estas señales acompañaran a los que crean: en mi nombre expulsaran demonios, hablaran nuevas lenguas... (Mc.16,17). Los profetas del A.T. no lo tuvieron fácil, no siempre fueron aceptados por las instituciones. Normalmente había una gran tensión entre el profeta y las autoridades constituídas, pero a pesar de las dificultades el profeta no se callaba. El Espíritu de Dios que le movía, no le dejaba callarse, aunque las palabras o los hechos del profeta no gustaran a la sociedad o a las autoridades que la regían. Los creyentes de todos los tiempos han pasado dificultades, también nosotros, unas veces más otras no tanto. Pero la promesa de Cristo no ha fallado: "Yo estaré con vosotros, hasta el fin de los tiempos, tampoco hoy nos abandonará. Y no olvidemos, aunque no siempre seamos concientes de ello, por ser creyentes "Dios pone en nuestro corazón la palabra adecuada y siempre viene en ayuda de nuestra debilidad.Nosotros creemos que todo lo que hay de bueno en la creación está animado por el Espíritu de Dios y éste mismo Espíitu nos da fuerza para expulsar los "malos espíritus". P.Miquel Bonet Nicolau C.R. 1月22日 HOMILÍA. III DOMINGO. 25-I-2009TERCER DOMINGO T.O. C.B. 1月16日 HOMILIA. 18 ENERO 2009DOMINGO II. T, O. C.B. ¿Dónde oídos la voz de Dios? En una sociedad tan plural ¿Dónde puede el creyente escuchar la voz de Dios? Sí ya se la respuesta teórica: En la Sagrada Escritura, Dios nos habla. En la reunión de los creyentes Cristo está en medio de ellos y nos dirige la Palabra por medio de la comunidad. Pero en la práctica, ¿cómo me ha hablado a mí y cuál es mi respuesta . La narración del sueño de Samuel es muy grafico y muy nítido. Pero el texto también nos hace caer en la cuenta que “Aún no conocía Samuel al Señor, pues no le había sido revelada la Palabra del Señor. Es decir fue el sacerdote Elí que le introdujo en la escucha y le reveló cual tenía que ser su actitud ante la llamada personal de Dios: “Habla, Señor, que tu siervo escucha. En sueños, o seguramente más despiertos a la voz de la conciencia, que también nos puede llamar por nuestro nombre, sólo cabe una actitud de escucha; “Habla, Señor”. A través de la historia de la Salvación, de los acontecimientos, o de la creación. Cabe una actitud de escucha. ¿A quién no le gustaría que le hablara claro el Señor? Pero no sólo que nos hable claro, sino que uno tenga la valentía de seguir su palabra y darla a conocer a los demás. Los que estamos reunidos en la eucaristía hemos sido iniciados. No nos sonreímos y sabemos que se nos quiere decir cuando se nos presenta un trozo de pan y se nos dice “Este es el Cordero de Dios”, pero pensad por un momento cómo tiene que resonar en los oídos de uno que no conozca la tradición bíblica. O incluso a nuestros judíos y musulmanes que también tienen la tradición del Cordero. Decir de un hombre, Jesús de Nazaret o de un trozo de pan, esto es el Cordero de Dios. Nosotros, porque hemos sido iniciados en estos misterios lo creemos y sabemos lo que decimos y queremos decir. Pero caben otras preguntas: ¿Cómo iniciamos a los demás? ¿Cómo compartimos nuestra fe? Aquellos discípulos de Juan Bautista siguieron al Maestro y después de estar con Él les faltó tiempo para correr hacia sus hermanos y anunciarles “Hemos encontrado al Mesías”. Compartir nuestra fe ¿Cuán importante es? Precisamente hoy celebramos la jornada mundial del emigrante y del refugiado, cuyo lema es “la fraternidad va más allá de la ley”. Compartir. ¡Cuán necesario es compartir ¡ , yo añadiría que la fraternidad también va más allá de las creencias, porque lo que nos iguala es nuestra dignidad humana, pertenecer a este grupo raro de criaturas humanas. Los inmigrantes pueden aportarnos mucho y con ellos los cristianos también tenemos que compartir nuestra fe, decirles con claridad “Hemos encontrado al Mesías”. Pero esta experiencia también ellos la pueden compartir con nosotros, pues muchos de ellos también en su tierra de origen escucharon al voz de Dios, se encontraron con el Mesías y lo quieren compartir.
P. Miquel Bonet Nicolau C.R. 1月13日 HOMILIA . BAUTISMO DEL SEÑORBAUTISMO DEL SEÑOR (11-I-2009)
Ritos de purificación los encontramos en muchas culturas, de ayer y de hoy. El sentimiento de impureza está muy arraigado en el corazón de la humanidad y los hombres buscan purificarse, lavarse, quedar limpios y para ello, nada mejor que el símbolo del agua. Jesús no necesitaba purificarse, pero también se acerca para sumergirse en el rito, que desde su muerte y resurrección adquiere un nuevo significado. Nos sumergimos en su muerte y resurrección, para nacer a una nueva vida. El símbolo del agua es muy potente. El agua es vida, pero también es muerte. Y esto es lo que se realiza y simboliza en nuestro bautismo morimos al pecado, a la maldad, al hombre viejo, dirá el apóstol Pablo, para resucitar al hombre nuevo, a la gracia y a la vida del Espíritu del Resucitado. Al evangelista Juan le gusta jugar con los símbolos y nos recuerda que del costado de Jesús salió agua y sangre. Y hoy en el texto de su carta nos recuerda “al que vino con agua y con sangre. No sólo con agua, sino agua y sangre y el Espíritu da testimonio…” ¿Qué sería de nuestra vida sin el agua que nos sostiene y la sangre que riega nuestras venas y el espíritu que hace posible el oxígeno para la vida? De lo material nos elevamos hacia lo espiritual y somos capaces de descubrir que nuestra vida pende de un hilo: agua, sangre, espíritu. Es decir, pende de Dios. El domingo pasado hablábamos de la Palabra con la cual se hizo todo. Hoy el profeta Isaías nos ofrece una imagen agrícola que nos habla de la lluvia y la nieve que empapan la tierra y que no regresan al cielo sin antes haber fecundado la tierra y hacer germinar la semilla que da pan al sembrador. Así será mi palabra, dice el Señor, sino que hará mi voluntad y cumplirá mi encargo. Leído el texto desde la muerte y resurrección de Cristo no podemos menos que pensar que esta Palabra de Dios, es Jesús de Nazaret, el hijo d María, el hijo amado del Padre, a quien se nos invita ha escuchar, según el evangelista Mateo. Agua, Sangre y Espíritu nos recuerdan los sacramentos de iniciación cristiana: Bautismo, Eucaristía, Confirmación. Ello nos une a Cristo a quien tenemos que escuchar y seguir. A la vez compartir con los demás. La vida en Dios cuando más se da más crece, a pesar de la increencia, o el materialismo que nos envuelve el cristiano sabe que más allá de todo lo que vemos y pasa está el Espíritu de Dios que nos llama a vivir íntimamente en Él
P. Miquel Bonet Nicolau C.R.. 1月6日 Trata de No tengas miedo a ese niño diferente. Me hago cargo de él.22 diciembre
No tengas miedo a ese niño diferente. Me hago cargo de él.
Hay noticias que aunque no son de primera página a mí me encogen el corazón. Una de ellas ha surgido hace apenas unos días. Se estudia la reforma de la ley del aborto y se pide que se contemple la ausencia de plazos en caso de malformaciones en el feto. Es decir, que si en este momento hay un tope de 22 semanas para el aborto de fetos sanos, en el caso de fetos con malformaciones consideradas “incompatibles con la vida” no van a existir los plazos. Es decir, podrán ser abortados en cualquier momento. Da igual un embarazo de veinte semanas o cuarenta. O sea, que los más débiles, imaginemos niños con síndrome de Down, espina bífida, malformación de miembros, ciegos, sordos, cojos… cada vez lo tienen peor. Y digo esto porque un feto con síndrome de Down se aborta hoy sin problemas y yo conozco personas con este síndrome que llegan a los sesenta años. Por tanto, incompatibles con la vida, nada de nada. Me aterra la distinción entre personas. Los que se consideran sanos son intocables a partir de las 22 semanas. Los que tengan malformaciones son otra cosa. Y seamos claros. Si el feto tiene malformaciones incompatibles con la vida la propia naturaleza se encarga de todo. Y si hay que ayudarle a morirse con un aborto es que por su cuenta no lo hace. Luego no hay incompatibilidad con la vida. A no ser que tengamos que entrar en eso de la vida digna, que es el último argumento que se ofrece para facilitar el que las personas con graves discapacidades se mueran pronto. Cada vez que toco el tema del aborto hay gente que me dice que no me entiende, ya que el aborto no es obligatorio. Y que es problema de cada uno. Pues no estoy de acuerdo. ¿Hay que perseguir a un padre que abofetea a su hijo? ¿Y a un hombre que pega a su mujer? No es obligatorio. ¿Hay que condenar al que no lleva a su hijo al colegio, quitarle la custodia? Unas leyes que condenan a una madre a no sé qué horribles penas por una bofetada al niño, acabamos de verlo, y que no tienen problema en admitir que a un niño que va a nacer con malformaciones se le pueda suprimir de un plumazo aunque le falte nada y menos para nacer a mi me parecen leyes raras. Muy raras. Leyes injustas. Es mi parecer. Pobre sociedad que no defiende al más débil, al enfermo, al distinto, a la persona con discapacidad, al que más necesita de los otros. ¿Se puede hacer algo? Madre Teresa, ante el drama del aborto, decía: “No los matéis, dádmelos a mí”. Yo, hoy, y lo digo después de pensarlo mucho, me atrevo a decir lo siguiente: “Si estás esperando un niño y te han dicho que viene con malformaciones, no lo quites de en medio. Dámelo. A mí. A Jorge, cura. Te prometo que me hago cargo de él. Toda su vida”. No sé cómo. Pero Dios me ayudará 1月4日 HOMILIA PARA DIA DE REYES 2009REFLEXIÓN SOBRE LA EPIFANÍA.
Una luz nos ha guiado y nos hemos encontrado para formar un solo pueblo, una comunión de vida, respetando nuestras diferencias, muy unidos con los sentimientos de respeto al hombre, no es en la uniformidad que está la hermosura de las cosas sino en la diversidad y armonía.
Los creyentes en Cristo Jesús desde su muerte y resurrección hemos comprendido el gran misterio o sacramento que hay en todo hombre, que lleva esculpida en su vida la imagen de Dios. No, no hay fronteras para la fe en Cristo. No hay otro obstáculo que impida al hombre aceptar a Cristo como norma de su vida, que su propio pecado, pero este también es superado por la gracia de Cristo. Todo hombre que con sinceridad busca la verdad y se deja guiar por sus destellos, esta luz un día más o menos lejano, más o menos cercano, esta luz le iluminará y descubrirá una realidad más profunda que la que puedan tocar nuestras manos científicas, una realidad que está muy por encima de todos los cálculos humanos y que es la realidad de Dios, que quiere estar cerca del hombre, aunque muchos hombres vivan como si Dios no existiera. Si el hombre tiene la valentía de seguir los destellos de la luz de Dios que salen de la historia y de las realidades terrenas podrá descubrir a este Dios que respeta profundamente al hombre en su libertad, y que no lo violentará en nada, es cada uno, cada hombre en su libertad que tendrá que ponerse en marcha, seguir la estrella y aceptar, o rechazar la realidad a que ella le ha guiado. Es maravilloso eso de seguir a Cristo. Es maravilloso eso de sentirse hermano de todo hombre. Es maravilloso eso de que Dios, en Cristo, nos haya manifestado el gran valorn que tiene el ser humano. Ser cristiano es tener a Cristo como norma de vida, es seguir a Cristo, y esto no está reservado a una nación, o un pueblo, sino que somos hombres y mujeres, niños y adultos de todos los pueblos que podemos descubrirle y seguirle. La fe en Cristo, en Dios hecho hombre, no tiene fronteras. Dios hecho hombre, para que el hombre descubra en el hombre a Dios. Dios que se da e invita al hombre que sólo dándose encontrará la plenitud y sentido de su vida. En los Magos de Oriente estamos simbolizados todos. Todo ser humano puede dedscubrir la estrella y decidirse a seguirla. Ella le puede llevar al núcleo fundamental de la fe, que es la muerte y resurrección de Cristo Jesús. P. Miquel Bonet Nicolau C.R. 1月2日 HOMILÍA. SEGUNDO DOMINGO D. DE NAVIDAD. 4-I-2009SEGUNDO DOMINGO DESPUES DE NAVIDAD (4-I-2009)
El texto evangélico que proclamamos hoy termina con estas palabras “A Dios nadie lo ha visto jamás, Dios Hijo único, que está en el seno del Padre, es quien lo ha dado a conocer” Es decir no lo hemos visto, pero lo podemos conocer, gracias al “Dios Hijo único, que “nos lo da a conocer. ¿Quién es este Hijo único? Pues aquel que nos presenta el mismo evangelista como la Palabra por la que se hizo todo lo que existe. Es aquel mismo que otro Juan, llamado el bautista, nos presenta como el que viene detrás de él, pero que existía antes. Seguimos en el gran misterio en que hemos creído los cristianos. Lo que llamamos Dios hecho hombre, en Jesús de Nazaret, el hijo de María y al que reconocemos como Hijo de Dios. “engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por quien todo fue hecho”. Para nosotros, los cristianos, es la razón de todas las cosas. La Palabra, que da vida a todo lo creado, pues él es la Vida. ¿Qué sería del mundo sin la Palabra, sin la comunicación, sin la comunión? El gran misterio, y entiendo misterio, no como algo incomprensible, sino como “un signo o sacramento” que hace referencia a una realidad que está más allá de lo que vemos, oímos o expresamos. Es decir, me puedo acercar al hecho histórico de un hombre, Jesús de Nazaret, pero más allá del hecho histórico vislumbro, me conecto, me pongo en comunión de fe con aquellos que le reconocieron como el Mesías, el esperado a lo largo de los siglos, aquel que “aplasta el mal”. Descubro en él al que todos los hombres esperan. Y me adhiero por la fe. Una carta dirigida a los Hebreos, y que aceptamos como Palabra de Dios nos recuerda que “de muchas maneras habló Dios antiguamente a nuestros Padres, en esta etapa final nos ha hablado por su Hijo”. Esta es la osadía que tuvieron aquellos que siguiendo a Jesús en sus enseñanzas y que le vieron condenado y colgado en la cruz, lo descubrieron “resucitado” lleno de Vida, porque Él es la Vida, es la Palabra del Padre, la comunión con la humanidad. A esta osadía nos unimos los cristianos de todos los tiempos. Hay otras creencias, hay otras visiones del mundo y de la vida. Pero esta es la nuestra que queremos compartir con todos los hombres que quieran escucharnos. Pero, en el fondo, es cuestión de creer, de saber ver más allá de lo material y de entrar en comunión con este sentido de la vida: “Dios, tan amigo del hombre, que no sólo le llama a la existencia, sino que se hace hombre, para enseñarle, a todo hombre, el camino que lleva a la vida.
P. Miquel Bonet Nicolau C.R. |
|
|